Horario: Viernes, Sábados y visperas de festivos de 18:00 a 3:00

The Walking Dead

Lunes 22 -21:00h

¿Quieres asistir al 1×04 “Vatos”?

Entra en  la web de Bharma, sección contacta y envíanos tu nombre con apellidos. Será confirmada vuestra asistencia.

The Walking Dead

Review TWD: Guts

Párate a pensarlo. ¿Qué ha pasado en el capítulo de esta semana de ? Casi nada. Por un lado, poco movimiento en el campamento de Lori, Shane y compañía; por el otro, en el gran foco de interés que es la Atlanta de Rick, tampoco demasiado. Y sin embargo han sido tres cuartos de hora intensos, asfixiantes por momentos, bastante más repugnantes de lo esperado (al menos por mí) pero muy, muy buenos. Sigo sin empatizar con Rick, sigo esperando algo más de los diálogos en general, pero sigo hincando la rodilla ante la realización de esta serie. 1×02, maravillosamente bautizado Guts; vamos allá

Decía en la pre-review que guts, según se mire, puede querer decir tripas o agallas, y que se trataba de una polisemia de lo más acertada para esta segunda etapa de . Dicho y hecho: el capítulo tiene su clímax en el momento en que Rick y Glenn se pasean por el Boulevard de los Zombis Rotos asquerosamente disfrazados. ¿Los elementos del disfraz? Tripas, muchas tripas, y agallas, muchísimas agallas… En serio, el momento en que trocean el cadáver supera con crecer la escena del caballo. No me considero una persona especialmente impresionable, pero durante el momento en que se untan con vísceras he tenido que contar hasta tres… Frank Darabont sigue en el guión en este segundo capítulo, dirigido por Michelle MacLaren con muy buena mano. La escena inicial, en la que Glenn ayuda a Rick a escapar del tanque, me ha parecido una magnífica secuencia de acción.

A decir verdad, el episodio empieza con su mujer, Lori. Con ella nos vamos al bosque, en una secuencia que también inquieta más de la cuenta. La aún mujer de Rick no va a buscar frutas ni setas, sino (como diría una amiga mía) caracoles. Caracoles con Shane. Un tipo con suerte, la verdad, porque Tancredi no era tan lanzadita en , y aquí (perdonad mi intachable moral) le falta tiempo para intimar con el presunto mejor amigo de su, repito, aún marido. Por cierto: según me han dicho, los zombis se tiran de los pelos desde que han descubierto que la presencia de Sarah Wayne Callies no implica la de . Con lo felices que hubieran sido ellos pillando al redondito Scofield… ¡se pondrían las botas con él! Por cierto 2: ¿realmente es el bosque el mejor sitio para ponerse a hacer según qué cosas, ahí con toda la calma del mundo? No veo mucho espacio para correr, tortolitos…

¿Quién osa interrumpir mi festín?

Glenn. Tengo que reconocer que nada más verlo me ha olido a fiambre: esa gorra no dejaba lugar a dudas. Error. No sólo no ha palmado sino que opta al título de mejor personaje. Él es uno de los nuevos que hemos conocido en el 1×02, repasemos: tenemos a la rubia Andrea (interpretada por Laurie Holden, que estuvo recientemente en Madrid), cuya hermana está en el campamento de Lori; tenemos a Morales, el latino que se adentra con Glenn en las alcantarillas; tenemos a T-Dog, el negro apalizado por el cabestro de Dixon (luego volveremos a él) y tenemos a Jacqui, la otra chica. Un mosaico que asegura la pluralidad, paridad y diversidad… decidme, ¿en el cómic también es así?

No me ha quedado claro si el grupo en su totalidad pertenece al campamento de Lori, más bien diría que Andrea y T-Dog sí, pero el resto no. En cualquier caso, todos, Rick incluido, pasan unas horas de lo más terribles en el centro comercial, amenazado por la horda de zombis que han venido alertados por el ruido de los disparos del policía, y posiblemente también por esa barra libre de duodeno de caballo. ¡Restaurantes a pie de asfalto, oiga! Tras los inevitables momentos en que el grupo encañona al nuevo (¿de verdad es creíble que Andrea, a estas alturas de la película, no distinga cuándo una pistola lleva seguro y cuándo no?), se plantea la gran pregunta: ¿cómo escapar? Los zombis siguen dando miedo más por su cantidad que por su habilidad, y lo cierto es que insistentes lo son un rato. En este capítulo hemos aprendido una cosa nueva sobre ellos. Ya sabíamos que el ruido les atraía, ahora nos cuentan que el olor también. Es decir: el olor a no-muerto les pone a cien. Gracias a esto, Rick urde la trama que ya comentábamos arriba: hacha, descuartizamiento y a pasear. Terrible el momento en que lee los datos personales del hombre en cuestión. Por lo menos era donante…

Te volveremos a ver…

Con los intestinos por collares, Glenn y Rick se adentran en el festival zombi y, contra todo pronóstico (mío y de Glenn, al menos), logran camuflarse con éxito. Hasta que se pone a llover… El momento chubascos moderados me ha hecho pensar un poco. La lluvia suele ser un game-changer en las series. En quería decir que algo estaba a punto de pasar. Hay ejemplos a patadas: la muerte de Shannon, la primera frase de Daniel Faraday en la isla, la llegada del Black Rock… todo eso y mucho más estuvo bañado en agua de lluvia. Locke tenía una intensa relación con las precipitaciones, tampoco lo olvidemos. En marca el incio de la relación entre Robin y Ted, en suele anunciar un partido bronco, sucio y sobre todo emocionante. La lluvia es épica, amigos, pero en casi nos cuesta dos vidas.

Al final el plan tiene éxito y el resto ya lo conocéis: dos vehículos salen victoriosos de Atlanta. Atrás queda Dixon, el primer malo humano de la serie. No dudo que volveremos a dar con él, probablemente sea el propio Rick quien regrese a por él… bueno, más bien a por sus armas, y de paso a por él. La pregunta que hay ahora sobre la mesa es la siguiente: ¿se juntarán todos los supervivientes? Si es así, ¿cómo encajará el triángulo Rick-Lori-Shane? ¿Que hay del padre y el hijo que vimos en el piloto? ¿Cuántos zombis hay, por el amor de Dios, en Atlanta? ¿Nunca sabremos cómo empezó todo verdad? No me respondáis a esta última, lectores de cómics…

La moraleja del episodio, para mí, está clara. La dice en voz alta Rick: we need more guts. Necesitamos más agallas. Sin duda, las van a necesitar. Haber salido de Atlanta no os va a dar el cielo, calculo que los problemas no habrán hecho más que empezar y al que le tiemblen las piernas será el primero en caer.

Grande, Glenn… ¡yiiiiiiiiiiiiha!

Artículo de Dani Rodriguez redactor de Todoseries.com

The Walking Dead

Lunes 15 -21:00h


¿Quieres asistir al 1×03 “Tell it to the frogs”?

Entra en  la web de Bharma, sección contacta y envíanos tu nombre con apellidos. Será confirmada vuestra asistencia.

The Walking Dead

Lunes 8 -21:00h


¿ Quieres de asistir al 1×02 “Guts”?

Entra en  la web de Bharma, sección contacta y envíanos tu nombre con apellidos. Será confirmada vuestra asistencia.

The Walking dead

Review TWD: Days gone bye

Descorchamos The Walking Dead en Bharma, un escenario idóneo. La serie de AMC no despertó tanto grito, abucheo o suspiro como un capítulo de Lost, pero la sensación general es que la gente se fue contenta. Leídos los primeros comentarios por aquí, más de lo mismo: se ha estrenado con buen pie. La audiencia tampoco engaña: 5,3 millones de espectadores, la mejor premiere en la historia de la AMC. ¿Qué nos ha parecido a nosotros? Veamos…

El gran problema de las de género es que, obviamente, te tiene que gustar mínimamente el género. A priori no me declaro en absoluto fan del mundillo zombi: lo encuentro limitado, repetitivo e incluso cansino. Siempre visto desde la distancia y la ignorancia, que quede claro, porque no he visto una peli clásica de zombis en mi vida. Pero oye, como que me da mucha pereza… Reconozco que mi primer acercamiento al género vino con 28 días después, y me gustó. Mucho. Supongo que los más puristas os tiraréis de los pelos, que esos no son zombis sino infectados (respeto máximo a Enjuto…). Luego vino Zombieland, pero aquello era parodia y no cuenta. Y a la tercera, The walking dead. Pasaremos de puntillas por el tema de las comparaciones: es evidente que los inicios de TWD y 28 días después son muy similares; de modo que no le daremos más vueltas. Sólo diré que la película tiene un arranque mucho más impactante que la serie con esas escenas de un Londres completamente desierto.

Cuando hablo de arranque no tengo en cuenta esos primeros minutos de cold opening que nos llevan ya de cabeza al apocalipsis zombi, disparo a niña mediante. Ese primer teaser sirve para meternos en la cabeza una idea que nos va a acompañar durante toda la serie: o ellos o tú. O matas o mueres. Por mucho que el enemigo sea una niña… Una escena que brilla especialmente por las expresiones del actor, Andrew Lincoln, cuando descubre que tiene ante sí un zombi. No por la sorpresa, claro, ni mucho menos, porque está claro que a las alturas de esa escena Rick ya sabe de qué va la cosa… sencillamente, guarda la esperanza de que no todo esté zombificado.

TWD es la historia de Rick Grimes, un poli con problemas domésticos que recibe un disparo, es hospitalizado y despierta en medio del caos. Bueno, en realidad caos no es la palabra adecuada, pero ya me entendéis… Lentamente irá viendo la desolación que reina en las calles, y al poco serán los Jones (el padre Morgan, el hijo Duane), unos supervivientes, quienes le acojan y le expliquen lo que ha pasado. Nos queda por ver exactamente cómo se ha originado todo, pero tiempo al tiempo… supongo. Efectivamente, no he leído el cómic.



No es tan fácil…

Morgan le cuenta a Rick que en Atlanta hay supervivientes, en campamentos organizados y protegidos por el ejército. Y el poli, debidamente armado tras saquear la oficina del sheriff, pone rumbo a la capital de la Coca-Cola con la idea de buscar a su mujer, Lori, y su hijo, Carl. Allí, claro, no encontrará lo que espera, sino que se topará con una metrópolis prácticamente tomada por los muertos vivientes, los walkers, como los llama Morgan. Eso sí: antes de llegar a Atlanta, durante unos segundos, capta una transmisión que resulta ser de un minicampamento en el que, oh sopresa, no sólo están Lori y Carl sino también Shane, su compañero de trabajo y supuestamente mejor amigo. En un giro que no sorprendió a nadie, Shane y Lori se besan de lo lindo, enlanzando así con esa escena inicial en la que Rick y su colega hablaban sobre mujeres, hombres y viceversa. Por previsible que sea, el triángulo amoroso que se forma aquí nos dará mucho jugo, así que de momento vamos a respetarlo…

La historia de este no ha ido mucho más allá de las presentaciones, y casi ni eso: una buena ración de Grimes y poco más. Se ha detenido bastante en las emociones, y creo que es un gran acierto. Prefiero conocer primero a Rick y ver a través de él su mundo, que no un piloto con media docena larga de . Ahí TWD acierta. Es el polo opuesto, por ejemplo, a lo que vimos en el estreno de The Event. A cada serie le conviene lo suyo.

Morgan también me ha gustado, por la historia de su mujer. La verdad es que a los Jones no les doy demasiado recorrido: el padre está demasiado afectado por la muerte de su mujer como para seguir adelante. Si no ha aprovechado la presencia de Rick para ir a Atlanta, no saldrá de su casa hasta que acabe lo que pretende hacer. Y eso, sinceramente, lo veo complicado. Una trama cruda pero acertada, especialmente por ese montaje paralelo en el que veíamos a Morgan apuntar con su rifle de francotirador, y a Rick avanzar hacia la chica a medias (perdón, no se me ocurre otra manera de describirla) para poner fin a su sufrimiento.

Qué mal rollo

Volviendo al debate del género, TWD nos devuelve a los zombis clásicos: lentos e incansables. A priori parecen más controlables que los bolts de 28 días después, pero lo cierto es que en cantidad asustan. Mucho. La parte final del capítulo es una manera de meternos el corazón en un puño (pobre caballo…) y de dejar claro lo que quizá no parecía evidente durante los minutos anteriores: que estos walkers son muy peligrosos.

El piloto cierra con una escena en la que se plasma la desesperación de Rick. Nuestro prota está abatido y medita usar la pistola para algo diferente que cepillarse zombis. Sobre la bocina, una voz salvadora que proviene de la radio del tanque… ¿quién será? Es evidente que se trata de alguien que está cerca, porque ha contemplado lo sucedido y sabe que Grimes está dentro del carro de combate. Por tanto, debería ser un grupo diferente al de Lori y compañía, a menos que estos hagan incursiones en la ciudad en busca de alimentos o similares.

Hasta aquí el 1×01 de The walking dead. ¿Sinceramente? Una buena hora de televisión, bien hecha, bien realizada, en la que se nota que hay calidad tras la cámara. Con el aval que le supone un gran detrás, TWD promete. Ahora bien… como hora de televisión, como carta de presentación, no podemos decir que nos haya sorprendido o conquistado. Yo no me quité en casi ningún momento la sensación de esto ya lo he visto, y aunque ya sabemos que las comparaciones son odiosas no es menos cierto que son inevitables.

Bad move, Grimes…

Artículo de Dani Rodriguez redactor de Todoseries.com