Diario El Mundo
Artículo de Vanessa Graell
Lost ha creado su propia mitología. Es un fenómeno en la red, que hierve llena de teorías sobre esta serie de culto, como ‘Twin Peaks’. Pero sólo en BCN un club de fans se reúne en Bharma, un bar inspirado en la isla, su particular centro de operaciones para ver la serie, montar matones y especular sobre el final.
¿Quién mató a Laura Palmer? ¿Ben, Jack, Kate, Sawyer, Locke? Podrían (en Lost todo es posible). Pero no… Ellos ya tiene suficiente con sobrevivir en la isla. El misterio más famoso de la televisión, que dejó en vilo al público durante las dos temporadas que Twin Peaks. Lo empezó como un simple accidente de avión en una isla remota se ha convertido en una obra de ciencia ficción que supera todas las expectativas: viajes en el tiempo, osos polares que andan sueltos en clima tropical, experimentos secretos, jeroglíficos y estatuas milenarias de dioses con cuatro dedos (tampoco se descartan futuras presencias extraterrestres). Al más puro estilo David Lynch. O superándolo.
Hasta el best seller Haruki Murakami ha sucumbido a la fascinación por Lost y se ha comprado una casa en Hawai, en la isla de Oahu, donde se rueda la serie, Él puede. Para el resto de adictos (o losteis) siempre quedará un refugio en el Poblenou: el Bharma, un bar inspirado en la serie, el cuartel general donde elaborar teorías sobre una serie que ya es un fenómeno de mundial y ha traspasado todas las fronteras.
Sólo los fans reconocerán el símbolo octagonal de Dharma (la hermética compañía que controla la isla en Lost) en la ventana del bar. Y sólo los losteis temblarán de emoción cuando se den cuenta de que enciama de la ventana están inscritos Los Números (4,8,15,16,23,42), una secuencia fundamental en varias temporadas. Al entrar en Bharma, el consejo de <no volar con Oceanic Airlines> se materializa en la cola de un avión estrellado contra la pared. Un homenaje al vuelo 815 de Oceanic entre Sydney y Los Ángeles, que acabó estrellado en algún lugar del Pacífico y dejó a los protagonistas de la serie perdidos en el espacio y el tiempo.
Todo el mundo habla de Lost. La red hierve con blogs, webs, foros y chats especializados donde los fans comparten sus teorías e intentan dar sentido a los episodios (los guionista dan pocas pistas y disfruta con los cabos sueltos). Pero sólo en Barcelona hay un selecto club de losties que se reúne en su propia isla: Bharma, donde las paredes imitan las piedras de la jungla, hay una escotilla con luz interior, la puerta de una estación Dharma y las columnas del templo con jeroglíficos (todo atrevo de Lost, sin contar con la sorpresa acústica de los neófitos que pisan los servicios por primera vez: se oyen susurros, una cuenta atrás y angustiantes sonidos de la serie que pueden poner los pelos de punta a más de uno). Hasta tienen su propia cerveza: Bharma, importada desde la Roca Negra (mas guiños para losteis).
En Bharma, se pasan los últimos capítulos (el visitando es todo un ritual, así como el debate posterior), se hacen maratones de temporadas pasadas (hasta 12 horas non-stop) y se montan competiciones de trivial ( el premio para el ganador: temporadas en DVD o muñecos de los personajes). Y los visitantes pueden llevarse un souvenir de la isla: una fotografía vestidos con un mono Dharma y un fusil. <Al principio, mi intención no era hacer parque temático>, reconoce Rafael Garcia de la Mata, DJ, lostie empedernido y propietario de Bharma. Hace casi dos años, Garcia abrió un bar que iba a ser como un <búnker muy sobrio>, en consonancia con la estación abandonada que ocupan los personajes de Lost en la primeras temporadas. Pero su búnker inicial se transformó en un mini Port Aventura.
<El seguidor de Lost entra con ansias de reconocer los elementos de la serie>, apunta Garcia. Porque los fans más fatales viene a Bharma de peregrinaje (incluso el grupo Australian Blonde se ha dejado caer por el local). Y no salen decepcionados. Coincidiendo con el final de la sexta temporada, en Bharma se plantean traer al bar a un personaje secundario (<que tienen menos caché que los principales> señala Garcia).
En la isla no podía faltar el Humo Negro (otro misterio sin resolver). Si durante el visitando de algún episodio aparece el gas negro, en Bharma también activan humo de discoteca que envuelve a loasteis, en pleno trance por lo efectos especiales caseros. Cuando hay hambre, los fans se pueden comer a su personaje preferido o al mas odiado. ¿Qué tal un bocado de Ben, con el bocata de fue? ¿O un Sawyer de pollo? ¿Y una Kate de bacón? A Jack, tan odiado como amado, le ha tocado ser una salchicha. Por las noches, suena la banda sonora de la serie mientras se suceden los capítulos en off y con subtítulos en las pantallas del bar.
El equipo de Todoseries.com, una de las webs más leídas sobre series, se encarga de organizar actividades en Bharma. La mayoría de losteis se pasa por Todoseries para enterarse de los spoiler (avances de argumento) más fiables y ojear el Diario de a bordo de la quinta temporada, (un repaso pormenorizado de cada capítulo, que incluye gazapos).
El universo Lost se estructura desde la red con cientos de aportaciones en interpretaciones de los fans, La teoría de Garcia sobre la naturaleza de la sita es que <no tardaremos en ver extraterrestres >. La isla podría ser una nave espacil, eso explicaría los viajes en el tiempo y el espacio>, fantasea. Una teoría que levanta polémica y oposición entre los demás fans, En el corazón del Pobleno, se pueden escuchar tantas teorías como cabos sueltos tiene la serie (que son muchos, aunque la quinta temporada resuelva grandes incógnitas). Pero primero hay que perderse en la isla de Bharma.
